Suele suceder
Una persona perfecta se vincula con otra imperfecta, desprolija y hasta a veces indeseable. El orden con el desorden, la claridad con la duda, el saber con la ignorancia. Pero ahí estoy, ahí aprendo, ahí salgo diferente.
Siempre me gusta volver. Es Jesucristo, y soy yo. El método es simple y perfecto, es más, está a mi alcance… y al tuyo también, y es una oración con Él.
Escrito por: Pachi Czyz

















