¿Útil o inútil?
Muchos creen que para ser útil en las manos de Dios necesitan ser pastores o líderes de sus iglesias, o mejor aún; tener una mega iglesia a la cual todos la respetan y es conocida a nivel mundial.
Cuando llenemos nuestro corazón del deseo honesto y sincero de ser servicial ante Dios, entonces él nos tomará en serio y nos encomendará verdaderas misiones en su Reino. Dios no puede confiarle un trabajo misionero al que solo quiere popularidad, Él estaría llenando su ego si usa una persona así. Dios busca personas humildes de corazón cuyo único deseo sea ganar almas y llevarlas a los pies de Cristo.
Olvidamos que para servir el único requisito que se necesita es ser servicial, es decir una persona que esté a disposición de Dios y quiera serle útil en alguna área de la vida, sea famoso o anónimo, puesto que la persona servicial su mayor placer es servir.
Dios desea personas con deseo honesto de serle útil a Él y de servirle a su pueblo en cualquier área donde se necesite, sea orando por otros, dando la bienvenida en su iglesia, o simplemente regalando una sonrisa y su buen testimonio, las áreas donde una persona servicial puede estar en realidad son inmensas y Dios tendría más oportunidades de usarlo que sólo en un estadio.
Si está dispuesto a servir, encontrará que hay miles y miles de formas de hacerlo, sólo es cuestión de creatividad y el deseo honesto de querer hacerlo. Si Dios un día te llama a un ministerio qué bueno!! Pero mientras no lo haga puedes servirle de mil formas distintas.
Puedes serle útil a Dios:
• Teniendo buen testimonio en tu vecindario
• Predicando con tu ejemplo
• Siendo una persona íntegra en todo momento
• Tocando algún instrumento en tu iglesia
• Colaborando en cualquier tarea que te pidan
• Siendo sincero y honesto
• Amando a todas las personas por igual, etc.
Puedes tomar la iniciativa y hacer algo por Dios, como:
• Crear un canal en YouTube y predicar
• Imprimir o comprar volantes y repartirlos
• Ofrecer algunas horas de tu tiempo a tu iglesia local
• Visitar enfermos y orar por ellos
• Ser generoso y dar tus diezmos y ofrendas
• Asistir a reuniones y apoyar todos los proyectos de tu iglesia
• Apoyar a tu pastor, etc.
Todo esto puedes hacerlo ya mismo, y si Dios un día te llama al ministerio pastoreando una iglesia que bendición! pero si no, ya estarás sirviendo de todas maneras.
La satisfacción de servirle a Dios no tiene precio, cuando ayudas a los demás estas sirviendo a tu Dios.
Fuente: cristianointegral.com

















